ALCALDES DE LA DICTADURA DE PRIMO DE RIVERA


Publicado en el Semanario La Comarca el 9 y 16/1/2015

DON JOSÉ MARÍA FLOREN SANTAMARÍA. Nombrado alcalde en virtud del Decreto de 30 de septiembre de 1923 renunció al cargo por incompatibilidad de cargos (debía ser Juez) siendo nombrado don Pedro Colás Cristóbal. (Ver próximamente ALCALDES DE LA GUERRA CIVIL).

DON PEDRO COLÁS CRISTÓBAL. (Ateca, 1898-Madrid, 1967). Domiciliado en calle Arial Bajo, nº 25. Abogado y procurador de los tribunales. Casado con Dolores Cejador Marco y padre de Jesús y Pilar.

Cuando en 1923 dio el golpe de Estado el General Primo de Rivera, era Alcalde don Eufemio Abad que tuvo que dejar el cargo en manos de José María Florén Santamaría, nombrado en virtud del Real Decreto de 30 de septiembre por el que debían cesar todos los concejales de los Ayuntamientos de la Nación y reemplazados por los vocales de la Junta Municipal. Florén solicitó la renuncia por incompatibilidad de cargos (debía ser Juez) y en octubre fue sustituido por Pedro Colás Cristóbal. El 21 de enero de 1924, el Delegado Gubernativo nombró nuevo ayuntamiento y lo confirmó en el cargo. Compartió el cargo con el de procurador de los tribunales hasta su cese en julio de 1925.

Durante su mandato se solicitó permiso para hacer la pasarela sobre el río Jalón e implantó la Comisión Municipal Permanente a partir del 17 de abril de 1924.

En las elecciones generales a Cortes Constituyentes de junio de 1931 fue nombrado suplente de la mesa del Distrito 1. Se constituyeron las mesas de la siguiente manera: Mesa electoral del Distrito 1: adjuntos, Florencio Pérez Pérez y Orencio Puertas Marín; suplentes, Pedro Colás Cristóbal y José Blasco Sánchez. Distrito 2: adjuntos, Germán Numancia Sánchez y Baldomero Benito Sanz; suplentes, Ramón Sémper Sierra y Julián Pozo García.

Fue presidente de la Junta electoral durante los bienios 1934-1935 y 1936-1937.

Juez municipal en 1934. 1935 y 1936, y Juez interino de Instrucción durante 1936 hasta marzo de 1937.

En los primeros años de la guerra fue miembro de Falange y por este cargo y el de Juez, tuvo que informar en muchos de los expedientes de responsabilidades civiles o políticas y en varias ocasiones actuó como perito de los embargos hechos a los encausados tasando bienes rústicos.

En 1939 era miembro de la Junta de Regantes de Ateca, la cual solicitaba de la Jefatura de Aguas de la Cuenca del Ebro la inscripción de los aprovechamiento de caudales del río Jalón mediante el azud llamado Debajo de San Blas basándose en la Concordia hecha en 1660 con los regantes de Terrer.

Fue nombrado 1º teniente de alcalde en julio de 1940 y Juez Comarcal sustituto en 1947, cargo que ostentaría durante muchos años.

Falleció en Madrid el 24 de enero de 1967 a los 74 años de edad y sus restos trasladados al cementerio municipal de Ateca (nicho nº 222).

DON EUFEMIO ABAD HUESO. Sucedió a don Pedro Colás Cristóbal en julio de 1925. Cesó en abril de 1929. (Ver La Comarca de 23 y 30 de agosto de 2013).

DON TRINITARIO BARTOLOMÉ RODRÍGUEZ. Alcalde en 1929 por Unión Patriótica.

Parece ser que en abril de 1929 vino el Gobernador y el recibimiento fue frío por falta de asistencia. Sabedor de que el alcalde, Eufemio Abad, no pertenecía al partido del gobierno (Unión Patriótica) ni tenía mucha intención de pertenecer, y estimando, además, que los ediles no hacían lo suficiente por el pueblo (especialmente en el asunto de la construcción de las nuevas escuelas propuestas), decidió destituir al Ayuntamiento y, mediante telegrama de fecha del 19, nombró otro nuevo formado de la siguiente forma: Alcalde, Trinitario Bartolomé Rodríguez; concejales, Eduardo Aguilar Duce, Simeón Royo Perales, Orencio Puertas, Ricardo Campos Lacarta, Benito Montón Pérez, Blas Campos Duce, Vicente Soria Guajardo, Santiago Morte Peña, José María Velilla Requeno y Pilar Bergua Sauras (Pilar Bergua era directora de las escuelas y fue la primera mujer vez en la historia de Ateca que formaba parte de una corporación).

El nuevo alcalde era Jefe de Estación (en ese momento estaba en Alhama de Aragón) y cinco días después, el 24, se recibió otro telegrama nombrando alcalde al doctor José Payno Marchante y dejando a Trinitario como primer teniente de alcalde y a Eduardo Aguilar como segundo teniente de alcalde.

Payno cesó en junio del mismo año de su posesión y Bartolomé quedó como alcalde ejerciente en tanto fue nombrado alcalde Enrique Bendicho Cristóbal.

DON JOSÉ PAYNO MARCHANTE. Natural de Vitoria. Casado con María Balasán. Médico de Ateca desde enero de 1926. Subdelegado-inspector sanitario del partido judicial de Ateca.

Alcalde en 1929. Al cese de don Eufemio Abad, le sucedió interinamente Trinitario Bartolomé Rodríguez (jefe de estación de Alhama de Aragón) el 19 de abril y, cinco días después, el 24, el Gobernador nombraba a al doctor José Payno para impulsar la construcción del nuevo edificio escolar propuesto por el Gobierno. Su primer teniente de alcalde fue Trinitario y su segundo teniente de alcalde Eduardo Aguilar. Inmediatamente de tomar posesión, ante la dificultad de encontrar terrenos para las nuevas escuelas, pidió a los concejales que propusieran sitios idóneos. No obstante, en junio presentaba la dimisión siendo sustituido por Enrique Bendicho.

En 1930 fue nombrado vicepresidente de la Junta Directiva del C.D. ATK al renovarse ésta. Fue presidente de la misma José Sánchez Fuentes, vocales José Benito, Marín y Saldaña, tesorero Ángel Millán Salanova y secretario Vicente Calleja.

En las elecciones del 28 de junio de 1931 fue apoderado en Ateca de Bernardo Aladrén Monterde, candidato a Diputado a Cortes por la circunscripción de Zaragoza.

En las fiestas de 1934 publicó unos versos en el periódico Heraldo de Aragón en los que exponía sus sentimientos hacia Ateca y la manera de ser de sus gentes.

Hijo de un masón de grado 33, ingresó en la logia nº 16 de Zaragoza tomando el seudónimo de Floridablanca, alcanzando el tercer grado el 25 de mayo de 1935.

Fue presidente de la Agrupación Republicana Radical sucesor de Martín Mariscal.

En abril de 1936, 250 vecinos de Ateca presentaron al Ayuntamiento un escrito pidiendo su destitución como médico titular por incumplimiento de sus deberes profesional y por enemigo a la República, según ellos. El Ayuntamiento emitió un bando para quién quisiera emitiera cargos contra él, pero al no haber ninguno quedó sobreseído el caso.

A la vista del ambiente creado alrededor de su persona durante el gobierno frentepopulista y apoyado por sus hermanos masones, logró una permuta con el médico César de la Lama Blanco marchando a Carranza (Vizcaya). Allí le debió coger el Alzamiento puesto que se había ausentado de Ateca el 15-16 de julio con ese motivo. En Carranza estuvo hasta el 12 de septiembre de 1937, fecha en que fue liberado el Valle de Carranza por las tropas nacionales. Ese mismo día doce, según declaración de su patrona (donde llevaba hospedado 14 días), se ausentó con su señora la cual volvería tres días después sola para llevase a los hijos a una finca de Cantabria justificando la ausencia de su marido diciendo que estaba enfermo del corazón. Después se exilió a Francia y de allí marchó a Portugal y Bolivia donde tenía la familia.

La Comisión Provincial de Incautaciones le abrió expediente de responsabilidades civiles según al artículo 6º del Decreto-Ley de enero de 1937 acusado de cambiar de ideologías: primero republicano-gubernamental, luego radical-socialista, luego socialista y luego lerrouxista. También de masón, cuyos atributos se encontraron en su casa (medalla y cordón) y se remitieron a la Delegación de Orden Público. Los testigos justificaron su cambio de ideas políticas por disgustos con la extrema izquierda que le hicieron virar poco a poco hacia el centro y la derecha. Los testigos de Carranza que declararon lo hicieron, unos, en el sentido de que parecía afecto al Movimiento Nacional y, otros, que jugaba a dos aguas pues, mientras se ponía a disposición del Jefe local de Falange, ostentaba carnet de CNT. Se le propuso una sanción de 1.000 pesetas que el auditor ascendió a 20.000 atendiendo al daño que su actuación produjo, por su profesión y por sus antecedentes marxistas. Al no hacerse efectiva la sanción, se subastaron todas su pertenencias el 21 de diciembre de 1938, pues, al parecer, no se le reconocieron bienes inmuebles. No cubierta la subasta se hizo nueva convocatoria para el 5 de abril con un 25 % de rebaja. Los bienes encontrados en su casa se distribuyeron por el Hospital, ayuntamiento y cuartel de Falange y, otros, subastados.

DON ENRIQUE BENDICHO CRISTÓBAL. Sucedió a don José Payno desde junio de 1929 hasta la caída de la Dictadura de Primo de Rivera en enero de 1930. (Ver ALCALDES DE LA SEGUNDA REPÚBLICA en Semanario “La Comarca” de 30/11/203, 06/12/2013, 13/12/2013 y 27/12/2013).

 

(FUENTES UTILIZADAS: ÁLVARO BLASCO, J. Javier. Segunda República y represión franquista en Ateca (Zaragoza). Fundación Bernardo Aladrén; MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco. Ateca entre 1800 y 1975. Institución “Fernando el Católico”, 2011; BLASCO SÁNCHEZ, Jesús. Pasado y prsente de la Muy Ilustre Villa de Ateca, 2010).

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