LOS MELITONES


Publicado en el Semanario La Comarca el 1/1/2016

Francisco Aparicio Sánchez, hijo de Mariano y Manuela, era miembro de una saga de silleros que tenía su taller en la calle del Pilar. Casó con Victoria Blasco Burbano, hija de Mariano Blasco Yagüe perteneciente, a su vez, a una familia de carpinteros y cuberos (era hermano de Antonio Blasco Yagüe, bisabuelo de los últimos cuberos de la familia: Aurelio y Agustín).

Francisco y Victoria tuvieron diez hijos, de los que cinco murieron prematuramente (Ignacio Francisco, Leonora, Leandra, José María y Macario). Los hijos que sobrevivieron fueron: Cipriana (1868-1937 que casaría con Gregorio Rivate Mancho), Francisco (1872-1924, que casaría con Asunción Polo y que dio origen a la familia de los Francisquetes), Ignacio Abdón (1875-1954, propietario de café Aparicio y del que ya dimos amplia cuenta en La Comarca del 11 del pasado abril), José Blas (1892-¿? que casaría en 1900 en la capital de España con una madrileña perdiéndose su pista) y Melitón que dio origen a una familia conocida como Los Melitones de la que nos vamos a ocupar a continuación:

DON MELITÓN APARICIO BLASCO. Don Melitón era, pues, hijo de Francisco y Victoria, y nació en Ateca 10 de marzo de 1885. Casó en 1907 con Pilar Lafuente Santamaría (de la familia Los Cebaderos ) de cuyo matrimonio nacieron Aurelio (fallecido en 1912), Eladio, Jesús, Joaquín, Victorio (también fallecido en su juventud), Julio y María.

Aprendió el oficio de confitero en Madrid, estableciéndose luego en Ateca donde alcanzó gran renombre en toda la comarca por la calidad de sus productos elaborados artesanalmente: sus bizcochos, merengues, mazapanes y turrones eran inimitables.

Aficionado pelotari en su juventud, solía participar en competiciones durante las fiestas de principios del siglo XX junto con Tomás Sanz, Segismundo Tomás, Ricardo Cristóbal, Manuel Soriano y Ángel Giol, todos vecinos de Ateca. De hecho, en el programa de fiestas de la Virgen de la Peana de 1907, se anunciaba un partido de pelota por parejas entre los tres primeros y Melitón.

Concejal en 1918, con el teniente de alcalde Victoriano Aguilar, fue comisionado para gestionar la traída de un médico auxiliar (don Fermín López) con motivo de la epidemia de gripe de octubre.

Fallecido en 1931, a los 46 años de edad, fue su viuda quien continuó regentando el negocio hasta que la gestión pasara a manos de sus hijos Joaquín y Jesús, de suerte que se siguió conociendo como pastelería de Melitón hasta su cierre a finales de siglo XX, y a sus hijos y descendientes de éstos como Los Melitones.

María también participó en negocio familiar hasta su matrimonio, y Eladio, más conocido como Domingo, ingresó como obrero en la fábrica de Chocolates Hueso, empleo que no le desvinculaba de la rama de la confitería.

Julio, sin embargo, tomó el rumbo de la Administración y, por su vida activa en varios campos, le dedicamos una reseña aparte.

DON JULIO APARICIO LAFUENTE casó con Maruja, hija adoptiva del periodista Arturo Bono. (Ver don Arturo Bono Soriano, La Comarca de 17/04/2015).

Muy activo de joven, entre 1927 y 1929 lo encontramos tocando la caja y el clarinete en la Banda del maestro Lechuz.

Aficionado al deporte, fue jugador del equipo de fútbol del Club ATK fundado en 1929 debutando en Terrer con el resultado 0-4. La alineación estuvo formada por Manuel Vigaray, Juares, Ostalé, Orencio Puertas, López, Giménez, Francisco Ortega, Julio Ortega, José María Millán, Julio Aparicio y Guillermo Sémper. José María colocó tres goles al adversario y Julio un gol. En 1931 era recaudador del Club y, como jugador se mantuvo en activo hasta 1940.

En diciembre de 1930 era Presidente del grupo local de Acción Republicana a su fundación.

Profesionalmente, desde 1941, fue auxiliar del recaudador de Hacienda con el titular Federico Caballé, siendo muy conocido y estimado en los pueblos del Partido. Hasta 1962 cobraba los arbitrios municipales de la D.P.Z. año en que esta entidad autorizó a los Ayuntamientos a cobrarlos y, en consecuencia, en mayo de 1963 el Consistorio de Ateca lo nombró recaudador interino.

Los conocimientos contables de su actividad profesional fueron aprovechados por algunos órganos colegiados y, así, lo encontramos en 1965, como tesorero de la Junta del Colegio del Frente de Juventudes.

Durante la alcaldía de Fernando Molinero fue nombrado concejal en febrero de 1967, lo que le daría ocasión, como buen aficionado, a presidir repetidas veces los espectáculos taurinos.

Como anécdota contaremos que, siendo fumador empedernido, su tabaco favorito era el conocido como Caldo de Gallina (Ideales al Cuadrado) que siempre consumía en rústicas boquillas de caña que él mismo se confecionaba.

 

(FUENTES UTILIZADAS: ÁLVARO BLASCO, J. Javier. Segunda República y represión franquista en Ateca (Zaragoza). Fundación Bernardo Aladrén; MARTÍNEZ GARCÍA, Francisco. Ateca entre 1800 y 1975. Institución “Fernando el Católico”, 2011; Ídem. Arturo F. Soriano. Un periodista de Ateca. Revista Cultural nº 8 ALAZET. Ateca, 2008; Semanarios La Democracia de Ateca, año 1929; CAMPOS INOGÉS, José y BLASCO SÁNCHEZ, Jesús. La bandas de música de Ateca. Primer Centenario. 2005; Archivos Municipal y Parroquial de Ateca).

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