DIRECTORES DE BANDAS DE MÚSICA: DON GREGORIO TEJERO TEJERO


Publicado en el Semanario La Comarca el 1/7/2016

En 1947 se propuso el Consistorio de Ateca acabar definitivamente con el latente problema de las dos bandas, lo que consiguió hábilmente comprando a Santa Cecilia todo el instrumental por la no despreciable suma de 100.000 pesetas y refundiendo a todos los músicos en un solo grupo.

El Ayuntamiento consignó en octubre en los presupuestos la cantidad de 11.500 pesetas con la condición expresa de que no sería una banda municipal, sino una Agrupación Artística que se comprometía a amenizar las fiestas religiosas, sociales o políticas que se celebrasen en la villa.

Se hizo cargo de la dirección de la Agrupación don Gregorio Tejero Tejero, procedente de Épila.

Don Gregorio Tejero Tejero, natural de Aguarón (Zaragoza), ingresó sobre el año 1926 como músico en el Ejército y llegó a obtener la graduación de Sargento “segunda flauta”. Más tarde, por problemas dentales no podía embocar, y optó por estudiar Composición, Dirección y Armonía, obteniendo la titulación correspondiente, acabando por licenciarse como consecuencia del motivo indicado.

La primera banda que dirigió fue la de Sabiñán (Zaragoza), y en esta localidad conoció a doña Adela Moreno Marco, con quien casaría en 1933 en la parroquia de San Pablo de Zaragoza.

Tras corta estancia en la localidad citada dirigió la banda de música de Épila (Zaragoza), donde permanecería varios años.

Posteriormente optó por una plaza en Molina de Aragón, y cuando viajó a esta localidad para tomar posesión del cargo, comprobó la dura climatología invernal del lugar y en el mismo autobús que iba se volvió y se quedó en Ateca.

Compuso el pasodoble “Señores y Caballeros” que tocaba la Banda, junto con la Jota, al final de los bailes públicos.

Tras una encomiable labor, todavía recordada, don Gregorio marchó en 1952 a Arnedo.

Falleció en la facultad de Medicina de Zaragoza en 1958. Ante la gravedad de su estado su esposa recurrió a Mariano Cristóbal, Pajarito, y Joaquín Blasco, Farruco, componentes de la banda de Ateca que donaron su sangre al enfermo.

Tuvo la academia en la conocida como Casa del Pueblo, en la calle Real, luego en la calle del Horno (en el antiguo Estanco) y, por último, en el edificio de los Juzgados o antiguo convento de capuchinos, y con su buen hacer, don Gregorio logró en tres años elevar el número de sus componentes de 18 a 40 preparando una cantera de jóvenes, algunos todavía hoy en activo. En esta época se compraron y repararon muchos instrumentos, y entre sus actuaciones extraordinarias se cuentan la amenización de las carreras pedestres de Santa Lucia, la asistencia en 1949 en Zaragoza con motivo de la visita del Generalísimo a la Santísima Virgen del Pilar, la inauguración en 1951 del alumbrado público y la inauguración, al año siguiente, de la Biblioteca Pública Municipal.

 

(FUENTES: CAMPOS INOGÉS, José y BLASCO SÁNCHEZ, Jesús. Bandas de Música de Ateca. Primer Centenario. 2005).

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